Todo empezó por Peluche

Peluche

Cómo llegamos aquí

  1. Junio de 2019

    Un perrito nos siguió ocho cuadras

    Hacía 34 grados y el piso quemaba. Una perrito chiquita, color negro y super peludo empezó a caminar detrás de nosotros y no se nos despegaba.

    Traíamos agua preo lo que no traíamos era dónde servírsela. Terminamos haciendo un plato con las manos, en cuclillas, en plena banqueta. Tomó agua casi dos minutos seguidos. Dos minutos son mucho tiempo cuando estás bajo el sol radiante.

  2. Esa misma noche

    Sin pensarlo

    Lo subimos al coche para llevarlo a un veterinario y a ver si podían adoptarlo.

    Le pusimos Peluche porque parecía un peluche de lo peludo que estaba.

    Nunca lo dimos en adopción. Peluche lleva seis años durmiendo y ladrando como nunca!

  3. 2020 – 2022

    El problema de la mochila

    Salir con Peluche significaba cargar una botella por el calor y cantidad de pelo que tenía (le crecía rapídisimo).

    O se nos olvidaba o se volteaba el agua. Un día una botella se abrió dentro de la mochila y se llevó una laptop.

    Buscamos algo que resolviera las dos cosas a la vez. Lo que encontramos era plástico frágil o que goteaba fácil. Así que dejamos de buscar y nos pusimos a diseñar.

  4. 2023

    41 intentos

    Después de miles de prototipos fállidos, logramos crear el producto que conocen hoy, la GuauSfera!

  5. Hoy

    El jefe de calidad

    Cada lote nuevo lo prueba Peluche antes que nadie, si no ladra, no aprueba.

    Ya tiene sus años y camina más lento, pero sigue ladrando de la misma manera cuando escucha el termo destaparse. Ese ladrido es, hasta hoy, nuestra mejor métrica.

Lo que no negociamos

Primero el perro

Si una decisión es mejor para el negocio pero peor para el animal, no la tomamos. Nos ha costado dinero más de una vez.

Materiales sin letras chiquitas

Acero inoxidable y silicona de grado alimenticio. Si algún día cambiamos un material, lo vas a leer aquí antes que en ningún lado.